La falsa cueva prehistórica de Cardín

El «Cuetu Lledías», una cueva catalogada como prehistórica hasta finales de los 70

Los desencuentros entre especialistas respecto a la autenticidad prehistórica de un conjunto rupestre forman parte de la crónica del descubrimiento y del estudio del arte rupestre paleolítico a lo largo del siglo XX.

Cuando en 1967 se constituye el Patronato de las Cuevas y Yacimientos Prehistóricos y Protohistóricos de Asturias con la finalidad de centralizar las funciones y actividades que se refieran a la conservación, estudio y visita de estos yacimientos, el Cuetu Lledías se mantiene dentro de la lista de yacimientos protegidos hasta finales de los años 70.

La Cueva de Lledias… una rocambolesca peripecia

Cesáreo Cardín, era el ayudante en las investigaciones del arqueólogo Ricardo Duque de Estrada Martínez de Morentín (1870-1940), octavo conde de la Vega del Sella y el mayor especialista en arte rupestre que había en Asturias en aquel tiempo.

A Cardín, su gran afición a la prehistoria, y ser testigo de los orígenes de estos estudios en Asturias, le llevó, en 1937,  ha anunciar el descubrimiento de una cueva en Posada de Llanes  el «Cuetu Lledías» o la «Cueva de Cardín», nada de extraño porque la misión de Cardín era la de buscar este tipo de restos protohistóricos. Lo curioso es que fue hallada en los terrenos de su propia casa y como si fuera poco, resulta que Cesáreo Cardín era muy aficionado a la pintura y a la escultura.

En este lugar, el visitante tenía la oportunidad de descubrir una serie de espacios sorprendentes gracias a la imaginación del artista. Las tierras, por las que este estudioso de la prehistoria se desenvolvió, ocupaban una hectárea de superficie entre una espesa vegetación en su mayor parte autóctona y en su interior había creado una gran variedad de lugares de interés, tales como el Parque de la Florida, la Granja Apícola o la Cueva de Cardín (caverna con abundantes representaciones pictóricas, cerca de cincuenta)

FOTO: VALENTÍN OREJAS

Con el tiempo Lledías cayó en el olvido. Cardín había fallecido en 1968 en su casa y la cueva dejó de formar parte del verdadero grupo de yacimientos visitables por su interés histórico, cultural y arqueológico. Sin embargo, la familia la mantuvo abierta al público y la casa, la cueva y su jardín (el llamado Parque de La Florida, compuesto de varias terrazas construidas a modo de jardines colgantes y que incluía un zoo petrificado formado por más de treinta animales realizados en cemento armado, piedra y madera labrados por Cardín) siguieron recibiendo algunas visitas.

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En dos películas de Gonzalo Suárez –Aoom y El genio tranquilo– en las que el director ovetense dejaba que su cámara se perdiera por los recovecos de un bosque habitado por inquietantes esculturas polimorfas de madera que asemejaban componer un cortejo de ídolos de alguna civilización perdida y encontrada en un rincón remotísimo del concejo de Llanes.

La Guía Secreta de Asturias, de Juan Cueto 1975

A raíz del descubrimiento, en 1937, se desencadenó una polémica de padre y muy señor mío, cuyos ecos todavía resuenan de vez en cuando. Durante mucho tiempo se dijo de todo, pero el documento principal de los defensores de la autenticidad de las pinturas era y es una servilleta con el membrete del Hotel Pelayo de Covadonga, pergamino escogido por un famoso especialista, el abate Breuil, después de una opípara pitanza, para afirmar que sí, que eran auténticas las representaciones de Lledías. Los detractores se esfuerzan en utilizar argumentos geológicos, químicos, técnicos y retóricos para probar la gran falacia. El asunto, digo, todavía no está clausurado y el último testimonio importante que poseemos es el del director americano, hijo de una jefa india, Sam Peckinpah, que mientras preparaba en Llanes su película Perros de paja, visitó la cueva y de la impresión recibida agarró una de sus más imponentes borracheras, hasta el punto de que se extravió por los cercanos montes y hubo que organizar una batida para dar con él. Más sereno, el yanqui afirmó que el paraje, cueva incluida, era uno de los lugares más misteriosos que había visto en su vida, y que si aquello no estaba hecho por Cardín, entonces era cosa del mismísimo diablo. Lo que hago constar como primicia mundial y a efectos eruditos. Según parece, la tesis de que aquello es una extraordinaria falsificación va cobrando adeptos día a día. De lo que me alegro y no por convencimiento científico ni por llevarles la contraria a mis buenos amigos los defensores, sino porque si resulta que allí Cardín no pintó nada, entonces el tinglado carece por completo de gracia y de atractivo turístico: será otra cueva más entre las muchas que poseemos.

traveler.es:

«Asturias me volvió la cabeza del revés» le escribió Sam Peckinpah a Gonzalo Suárez en una de sus cartas
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«Cuetu Lledias»

Actualidad de la Cueva

En 2001 el Ayuntamiento de Llanes adquirió la casa familiar de Cardín y por lo tanto la cueva decorada; el gobierno municipal tenía la intención de convertir el lugar en Aula didáctica de la pintura paleolítica. Finalmente la crisis desbarató las finanzas de los ayuntamientos y disminuyó su capacidad de ofrecer determinados servicios de interés cultural e hizo que la cueva fuese cerrada. Su situación actual, es nefasta. La cueva, dispone de verja, la casa está cerrada y en ruinas y el parque que la rodea ha perdido su interés hasta convertirse en un lugar descuidado lleno de maleza.

En el de Cuetu Lledías, su carácter de bien público de titularidad municipal, unido al protagonismo historiográfico que hemos intentado explicar aquí, le confieren un valor cultural innegable, sobre todo por las lecciones que de su historia se desprenden. Al compararla con cualquiera de las cuevas de la región oriental cantábrica, Cuetu Lledías permite comprender cuestiones de la mayor importancia relativas al Patrimonio Cultural, a su investigación y a su gestión pública. Ayuda a explicar cómo esta falsedad mantuvo durante un largo periodo cierta tensión científica entre la comunidad de los prehistoriadores y cómo les obligó a enfrentarse a los problemas que ocasionó utilizando y desarrollando nuevos métodos analíticos e implicando en su solución a otras disciplinas.

Fuente: nailos.org/PDF

FOTO: VALENTÍN OREJAS

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